Contexto europeo: Informe de Draghi y Competitiveness Compass
La situación geopolítica y económica actual presenta varios desafíos importantes como distorsiones en la seguridad de suministro de energía, el aumento de la competencia global y la necesidad de abandonar los combustibles fósiles.
El Informe “The future of European competitiveness” de Mario Draghi evalúa la competitividad de Europa y propone una serie de medidas para fortalecer la resiliencia de las industrias europeas entre las que se encuentran:
- Reducir y nivelar la fiscalidad energética y el uso estratégico de medidas fiscales para reducir el coste de la energía
- Fomentar la modernización de la red y las inversiones en redes eléctricas para abordar la electrificación de la economía y evitar los cuellos de botella
- Simplificar y agilizar los procedimientos administrativos y de tramitación de permisos.
Draghi defiende que la descarbonización de Europa presenta una oportunidad única para el crecimiento económico y el fortalecimiento de la industria. El despliegue masico de generación de electricidad renovable permite reducir los precios de la energía y así aumentar la competitividad. También permite aumentar la seguridad energética al aumentar la producción de energía in-situ y disminuir la dependencia del gas natural. Sin embargo Europa está rezagada en la electrificación de la demanda, limitando el consumo de electricidad lo cual podría limitar a su vez el desarrollo de nuevas renovables.
A finales de 2024, el Consejo Europeo de Reguladores de la Energía (CEER) publicó sus conclusiones sobre el informe Draghi, alineado con el informe y con la transición energética. Según CEER, un mayor uso de los mercados a plazo y de herramientas de flexibilidad, servirían para mitigar precios y volatilidades y contribuir a la competitividad de la industria. Los cambios continuos en el marco normativo rompen la confianza de los inversores y ponen en cuestión la garantía de suministro. La CEER defiende la certidumbre regulatoria y una planificación de infraestructuras basada en una visión paneuropea completada con análisis regional.
Adicionalmente, la Comisión Europea publicó a finales de enero el Competitiveness Compass, documento en el que marca la estrategia y plan de trabajo de la Comisión en relación con la competitividad de la UE. Este plan de trabajo incluye el Clean Industrial Deal (que se publicará el 26 de febrero) y que se trata de una hoja de ruta conjunta para la descarbonización y la competitividad. Para desarrollarlo se anuncia, a su vez, un Electrification Action Plan para el pimer trimestre de 2026.
El Clean Industrial Deal incluye, a su vez, el “Affordable Energy Action Plan” con medidas para asegurar que hogares e industrias tengan acceso directo a energía de bajo coste:
- Permitiendo una mayor integración de los mercados, la cual requiere acelerar la inversión en redes eléctricas. Para desarrollar este último punto se anuncia un European Grids Package para el primer trimestre de 2026.
- Facilitando PPAs como vía para expandir el suso de garantías y medidas de reducción de riesgo.
Informe de EY Energy Consulting: Un “Clean Industrial Deal” eficaz y eficiente para Europa
En este contexto, EY ha publicado un informe en el que realiza propuestas sobre cómo abordar el Clean Industrial Deal para asegurar su efectividad y eficiencia. Para ello, analiza las fuentes de energía que se utilizan en la industria, así como los usos de dicha energía, poniendo un especial foco en la generación de calor, por ser éste el más significativo. A partir de este análisis, se segmenta la industria en función de sus necesidades de calor y se proponen medidas para cada segmento en base a su situación y retos específicos.
Medidas trasversales para descarbonizar
EY defiende un Clean Industrial Deal con un enfoque integral para ello indentifica medidas trasversales para descarbonizar todos los segmentos industriales, entre las que destacan:
- Garantizar la disponibilidad de infraestructuras energéticas eficientes bajo el principio de Eficiencia Energética Primero. Los Estados Miembro deben realizar una planificación a largo plazo para las infraestruras eléctricas, gasistas y de hidrógeno y permitir inversiones anticipatorias en las redes eléctricas
- Creación de mercados “ejemplarizantes” para productos industriales verdes: Etiquetado verde para productos industriales, armonizados a nivel de la UE para el beneficio del mercado interno
- Marco efectivo de fuga de carbono mediante: (1) Uso completo de ayudas para los costes indirectos de CO2 de manera armonizada en toda la UE; (2) Coordinación en la asignación de los permisos de emisión gratuitos frente al despliegue completo del CBAM
- Medidas efectivas de comercio justo frente a terceros países (incluidas las subvenciones extranjeras)
- Coste de electricidad competitivo
Medidas para conseguir una electricidad competitiva
La electrificación depende en gran medida del coste del suministro eléctrico, por ello es crucial garantizar costes de la electricidad competitivos. EY identifica los siguientes actuaciones:
- Despliegue masivo de energías renovables
- Potenciando la flexibilidad y el almacenamiento (mecanismos de capacidad)
- Recorte de impuesto y cargos aplicando el principio de “quien contamina paga”
- Promoción de contratos de compraventa de energía a largo plazo (PPAs) entre clientes, especialmente industriales
- Agilización y potenciación de las inversiones en redes eléctricas para conectar a la industria
- Simplificación y menor fragmentación en el acceso a la financiación
- Mejoras de la información (asignación gratuita de derechos de emisión, apoyo a los costes indirectos de CO2, etc)
Segmentación de la industria en función de sus necesidades
EY segmenta la industria en función de sus necesidades de calor y concluye que es posible, en el corto plazo, electrificar más del 50% de la demanda de energía para calor de procesos con temperatura inferior a los 500ºC. Para ello serían necesarios 52.000 millones de euros, poco más que la recaudación de un año de los ingresos del ETS (44.000 M€). Así, bastaría con destinar 20% de los ingresos anuales del ETS (9.000 M€) durante 6 años para llevarlo a cabo.
EY identifica 3 grandes subgrupos de industrias:
- Aplicaciones industriales con demanda térmica de baja y media temperatura, (inferior a los 500ºC) cuyas tecnologías de electrificación ya se encuentran disponibles para su implantación, como bombas de calor y calderas eléctricas. Este rango de temperaturas es ampliamente utilizado en diversos sectores industriales como los de Alimentos, Bebidas y Tabaco, Pulpa, Papel e Impresión, y Químicos; sectores que generan alrededor del 18% del empleo y del Valor Añadido Bruto sobre el total de la UE.
- Este segmento requiere electrificación acelerada con apoyo directo en condiciones competitivas (ej: fondos europeos)
- Aplicaciones industriales de alta temperatura (más de 500ºC) por ejemplo producción de acero laminado en caliente, el procesamiento de metales no ferrosos y la fabricación de envases de vídrio, clínker de cemento y cal. Representaron aproximadamente el 46% de la demanda total necesaria para suplir la demanda de calor de los procesos industriales. En este caso las tecnologías de descarbonización aún se encuentran bajo desarrollo
- Este segmente requiere desarrollo tecnológico vía fondos y apoyo a la I+D+I (Fondo de innovación, IPCEIS, etc)
- Procesos industriales que ya están electrificados pero que enfrentan una presión significativa sobre su competitividad a corto plazo
- En este caso se requiere apoyo al OPEX para industrias de sectores críticos.
EY estima en su estudio que el potencial de electrificación de calor industrial por debajo de 500 °C a corto plazo sería de aproximadamente 492 TWh térmicos.